dilluns, 10 de setembre de 2007

A buenas horas mangas verdes


L'expresident Pujol s'ha manifestat a favor d'un nou "tancament de caixes" si la situació d'ofec enconòmic i la manca d'inversions contiua. Un altre expresident de la Generalitat, Pasqual Maragall, s'hi ha sumat....doncs després de sentir les declaracions de Pujol vaig pensar que ja era hora que ho digués, i que algú amb "autoritas" moral digués les coses clares. Però després d'una lleu trempera patriòtica me va venir al cap: A buenas horas mangas verdes. Entre Pujol i Maragall sumen 25 anys de presidents de la Generalitat, 25 anys de dèficit fiscal i no han mogut mai un dit. Pujol sempre contestava amb un "això no toca" que de tant repetir va perdre el sentit i la gràcia i va passar a resumir el que van ser els últims anys del pujolisme. Maragall també va ser President de la Generalitat, i tot i que més valent, estatutàriament, que Pujol, el podem definir com un visionari amb massa tralarí tralarà. Ara que no ocupen cap poder s'erigeixen com a "paters" de la pàtria i clamen al cel i celebren un tancament de caixes? Ara? què van fer en 25 anys? per què no ho van dir abans? Quan tenien poder, ara que són reliquies de la Història, ara ens diuen que hem de ser valents. Vaja, no hi havia expoli fiscal mentre governaven? què ha canviat? Si no sabien que hi havia expoli i no van demanar mesures contudents, són uns ignorants, i si ho toleraven sabent-ho són uns mentiders. ara no s'hi val, ara que estan al calaix de la Història no és cap acte de valentia el que han dit. Per això els dic....A BUENAS HORAS MANGAS VERDES!

dijous, 6 de setembre de 2007

La tentació del bé: Tzvetan Todorov


Avui he fet una reflexió sobre el bé i el mal en un altre bloc, basat en una de les teories de Todorov; com que una idea l'expressa millor qui la desenvolupa, he trobat una entrevista d'Tzvetan Todorov a La Vanguardia de fa uns anys. Espero que ens faci pensar:

TZVETAN TODOROV - PENSADOR EUROPEO
“El pacifismo causó la II Guerra Mundial”

En la larga entrevista que le hace Víctor M. Amela en La Vanguardia, el
pensador búlgaro Tzvetan Todorov se define así: "Tengo 64 años, nací en
Sofia y vivo en París desde 1963. Soy lingüista, historiador, crítico y
filósofo, y director de investigación del Centre Nationale de Recherche
Scientifique (CNRS). Estoy casado y tengo tres hijos, de 30 a 15 años. En
política, me comprometo con la democracia liberal. Soy un humanista agnóstico".





Tzvetan Todorov.


-Me crié entre montones de libros, entre montañas de ellos, millares de
libros, ¡siempre rodeado de libros!

–¿Por qué?

–Porque mi padre era bibliotecario. Y fue el director de la Biblioteca
Nacional de Bulgaria tras la Segunda Guerra Mundial.

–En la Bulgaria comunista, por tanto...

–Sí: mi padre era izquierdista antes de la guerra, y se alegró muchó al
caer Hitler y al convertirse Bulgaria en república socialista. Pero cuatro
años después vio ya que su sueño no coincidía con la realidad del régimen.

–Se desencantó... ¿Y qué hizo?

–Discutir. Y fue defenestrado en 1949: yo tenía 10 años y todos mis
recuerdos en casa desde ese día son los de rechazo al régimen.

–Lo que debió de influir en usted, ¿no?

–Sí, pero quizá más me influyó mi madre, que es para mí la encarnación del
ideal moral: una mujer carente de pulsiones egoístas, que jamás hizo notar
que se sacrificaba y que era feliz si lo eran los que la rodeaban.

–La encarnación del ideal moral, dice...

–Sí: creo que toda mi actividad intelectual ha consistido en intentar
comprender cómo una persona como mi madre es posible.

–¿Alguna conclusión?

–Que el ser humano no es un lobo malvado por naturaleza; hay cosas buenas
que haces por deber, sí, pero muchas otras por gozo, por gusto, como las
hacía mi madre.

–¿Cómo fue su vida bajo el comunismo?

–Más dura que la penuria económica –todo el día haciendo colas para comprar
lo poco que hubiera– era la total falta de libertad ¡hasta en los ámbitos
más ridículos!

–¿Sí? ¿Por ejemplo?

–La ropa: los jóvenes nos poníamos pantalones de pernera estrecha ¡y el
régimen lo consideraba corrupción burguesa! O grabábamos twist o rock de
emisoras de radio occidentales, y si te denunciaban por eso podían castigar
a tu familia sin trabajo, o sin techo: dependías en todo del Estado...
Amigos míos acabaron deportados al “gulag” búlgaro. ¡Sólo por contar un
chiste político podían enviarte allí y ser torturado y morir!

–¿Soñaba con la caída de aquel régimen?

–Imposible. Era como las montañas o los ríos, como un fenómeno natural:
veíamos aquel sistema –igual en la URSS y en todos los países del Este–
como algo inmutable.

–Pero, súbitamente, ese sistema colapsó...

–Es que –¡para que durase más!– Gorbachev quiso mejorarlo mediante la
“glasnost” (transparencia): ¡ja, ja..., qué error! Al hacer eso, ¡desmoronó
el sistema sin pretenderlo!

–¿Se vive mejor hoy en los países ex comunistas que hace 15 años, antes del
cambio?

–Hoy hay más libertad y menos seguridad que antes. ¡Nada es nunca blanco o
negro...!

–¿Desde cuándo vive usted en occidente?

–A los 24 años logré salir de Bulgaria e ir a París como estudiante. Y eso
que, tras haber conseguido ya todos los certificados exigibles, Bulgaria me
negaba el pasaporte...

–¿Y cómo logró salir?

–Pedí una cita... ¡con el ministro del Interior! ¡Y me recibió! Y yo le
dije: “¿Por qué no me dejan salir? ¡Soy un buen chico!”

–¿Y qué le dijo él?

–Que no pidiese el pasaporte como individuo, sino desde una institución. Lo
pedí desde la universidad y entonces me lo concedió.

–Qué arbitrario, ¿no?

–Aquel hombre –que gestionaba el “gulag”– separaba “las reglas” de “las
personas”: eso es algo muy oriental, muy balcánico.

–¿Y cómo se ve el mundo desde París?

–Desde ahí he formulado mi tesis de “tentación del bien” como camino
directo al mal.

–¿Está usted en contra del bien?

–Lo que digo es que quienes creen encarnar el bien suelen sentir la
tentación de imponérselo a otros –¡por su bien!–, incluso usando la fuerza:
¡qué peligrosa es esta tentación!

–¿Podría darme ejemplos históricos de esa tentación del bien?

–Las cruzadas cristianas: querían llevar el buen Dios a los salvajes
infieles. O las sectas milaneristas medievales, empeñadas en instaurar el
paraíso en la Tierra, a la fuerza...

–¿No fue eso lo que intentó el comunismo?

–¡También! Y, claro, para conseguir tan alto fin, ¿qué importan unos
cuantos muertos?

–Si Bush ocupa Iraq es por un bien, claro.

–Claro: a Bush le mueve también la tentación del bien. No es conservador,
¡es neofundamentalista!: quiere que el bien (que para él es la democracia)
sea impuesto a la fuerza.

–¿Y acaso no es la democracia un bien?

–Lo es, pero si es impuesto mediante la fuerza y la violencia, se
malbarata. ¡La libertad no se impone!: es muy contradictorio.

–Ya lo intentó Napoleón en España y...

–Y se topó con que los españoles preferían un rey absoluto suyo a una
libertad impuesta por un ejército foráneo. Los asesores de Bush deberían
haber recordado esa vieja lección...

–¿Deberían irse de Iraq los americanos?

–Ahora ya no, porque la anarquía es peor incluso que la tiranía. La
solución es promover un verdadero gobierno nacional iraquí.

–¿Y qué pinta Europa en este panorama?

–Muy poco, mientras no se unan sus gobiernos y formen al fin un ejército
europeo.

–¿Con qué objetivos?

–Para ser potencia, una “potencia tranquila”, y ya no para actuar como en
la era colonial. Dejemos de querer el paraíso en la Tierra y conformémonos
con evitar el infierno: es menos ambicioso... pero más sensato.

–¿Equivale eso a ser pacifista, o no?

–No. Una Europa pacifista dejó el camino expedito a Hitler: ¡los pacifistas
fueron responsables de la Segunda Guerra Mundial!

–¿Qué le diría usted a Bush?

–“Mi reino no es de este mundo”, dijo Jesús: buscar el paraíso aquí ¡es
anticristiano!


Es la desgraciada historia de todas las guerras, desde el Peloponeso hasta Iraq, con tanta frecuencia en el mismo amplio espacio territorial mediterráneo. Son las guerras que aspiran al bien de los demás, son las víctimas de la aspiración al bien, mucho más numerosas que las de la aspiración al mal. Esta tentación, como señala Todorov, consiste en percibirse uno mismo como una encarnación del bien y desear imponerlo por la fuerza a los demás. Es un desastre.

diumenge, 2 de setembre de 2007

Que hem fet malament?

Agafo la proposta que vaig llançar i que el quim ja ha fet. Coses que hem fet malament:

1. En l'àmbit nacional: La Llei de Dependència: recolzar una llei quan invaeix competències que té encomanades la Generalitat, i la tercera hora de castellà, que hem volgut vendre com un éxit, però hem creat un problema nou al traspassar les responsabilitats a les escoles.

2. En l'àmbit local: com que hem acabat d'entrar al govern, no tenim "obres de govern" que criticar o defensar. En relació al POUM, ERC va presentar dues propostes clares en urbanisme i medi ambient, crec que l'anella verda, una de les nostres propostes estrella i vitals per la qualitat de vida dels tarragonins, no es pot veure afectada pels tràmits finals del POUM. També hem de tenir molt clar quin és el model de ciutat que volem, no crec que el nostre model siguin cases unifamiliars i xalets.

3. en l'ambit intern: Les baralles internes no han deixat veure les coses que ERC havia fet a la Generalitat. Un exemple: quan es va fer el Pacte Nacional per l'Educació va esclatar una disputa interna que va tapar la feina feta. S'està més preocupat de fer declaracions "cap a dins" sense mirar l'efecte que tenen "cap a fora".

Animo els altres blocaires a participar-hi!!!