dijous, 6 de setembre de 2007

La tentació del bé: Tzvetan Todorov


Avui he fet una reflexió sobre el bé i el mal en un altre bloc, basat en una de les teories de Todorov; com que una idea l'expressa millor qui la desenvolupa, he trobat una entrevista d'Tzvetan Todorov a La Vanguardia de fa uns anys. Espero que ens faci pensar:

TZVETAN TODOROV - PENSADOR EUROPEO
“El pacifismo causó la II Guerra Mundial”

En la larga entrevista que le hace Víctor M. Amela en La Vanguardia, el
pensador búlgaro Tzvetan Todorov se define así: "Tengo 64 años, nací en
Sofia y vivo en París desde 1963. Soy lingüista, historiador, crítico y
filósofo, y director de investigación del Centre Nationale de Recherche
Scientifique (CNRS). Estoy casado y tengo tres hijos, de 30 a 15 años. En
política, me comprometo con la democracia liberal. Soy un humanista agnóstico".





Tzvetan Todorov.


-Me crié entre montones de libros, entre montañas de ellos, millares de
libros, ¡siempre rodeado de libros!

–¿Por qué?

–Porque mi padre era bibliotecario. Y fue el director de la Biblioteca
Nacional de Bulgaria tras la Segunda Guerra Mundial.

–En la Bulgaria comunista, por tanto...

–Sí: mi padre era izquierdista antes de la guerra, y se alegró muchó al
caer Hitler y al convertirse Bulgaria en república socialista. Pero cuatro
años después vio ya que su sueño no coincidía con la realidad del régimen.

–Se desencantó... ¿Y qué hizo?

–Discutir. Y fue defenestrado en 1949: yo tenía 10 años y todos mis
recuerdos en casa desde ese día son los de rechazo al régimen.

–Lo que debió de influir en usted, ¿no?

–Sí, pero quizá más me influyó mi madre, que es para mí la encarnación del
ideal moral: una mujer carente de pulsiones egoístas, que jamás hizo notar
que se sacrificaba y que era feliz si lo eran los que la rodeaban.

–La encarnación del ideal moral, dice...

–Sí: creo que toda mi actividad intelectual ha consistido en intentar
comprender cómo una persona como mi madre es posible.

–¿Alguna conclusión?

–Que el ser humano no es un lobo malvado por naturaleza; hay cosas buenas
que haces por deber, sí, pero muchas otras por gozo, por gusto, como las
hacía mi madre.

–¿Cómo fue su vida bajo el comunismo?

–Más dura que la penuria económica –todo el día haciendo colas para comprar
lo poco que hubiera– era la total falta de libertad ¡hasta en los ámbitos
más ridículos!

–¿Sí? ¿Por ejemplo?

–La ropa: los jóvenes nos poníamos pantalones de pernera estrecha ¡y el
régimen lo consideraba corrupción burguesa! O grabábamos twist o rock de
emisoras de radio occidentales, y si te denunciaban por eso podían castigar
a tu familia sin trabajo, o sin techo: dependías en todo del Estado...
Amigos míos acabaron deportados al “gulag” búlgaro. ¡Sólo por contar un
chiste político podían enviarte allí y ser torturado y morir!

–¿Soñaba con la caída de aquel régimen?

–Imposible. Era como las montañas o los ríos, como un fenómeno natural:
veíamos aquel sistema –igual en la URSS y en todos los países del Este–
como algo inmutable.

–Pero, súbitamente, ese sistema colapsó...

–Es que –¡para que durase más!– Gorbachev quiso mejorarlo mediante la
“glasnost” (transparencia): ¡ja, ja..., qué error! Al hacer eso, ¡desmoronó
el sistema sin pretenderlo!

–¿Se vive mejor hoy en los países ex comunistas que hace 15 años, antes del
cambio?

–Hoy hay más libertad y menos seguridad que antes. ¡Nada es nunca blanco o
negro...!

–¿Desde cuándo vive usted en occidente?

–A los 24 años logré salir de Bulgaria e ir a París como estudiante. Y eso
que, tras haber conseguido ya todos los certificados exigibles, Bulgaria me
negaba el pasaporte...

–¿Y cómo logró salir?

–Pedí una cita... ¡con el ministro del Interior! ¡Y me recibió! Y yo le
dije: “¿Por qué no me dejan salir? ¡Soy un buen chico!”

–¿Y qué le dijo él?

–Que no pidiese el pasaporte como individuo, sino desde una institución. Lo
pedí desde la universidad y entonces me lo concedió.

–Qué arbitrario, ¿no?

–Aquel hombre –que gestionaba el “gulag”– separaba “las reglas” de “las
personas”: eso es algo muy oriental, muy balcánico.

–¿Y cómo se ve el mundo desde París?

–Desde ahí he formulado mi tesis de “tentación del bien” como camino
directo al mal.

–¿Está usted en contra del bien?

–Lo que digo es que quienes creen encarnar el bien suelen sentir la
tentación de imponérselo a otros –¡por su bien!–, incluso usando la fuerza:
¡qué peligrosa es esta tentación!

–¿Podría darme ejemplos históricos de esa tentación del bien?

–Las cruzadas cristianas: querían llevar el buen Dios a los salvajes
infieles. O las sectas milaneristas medievales, empeñadas en instaurar el
paraíso en la Tierra, a la fuerza...

–¿No fue eso lo que intentó el comunismo?

–¡También! Y, claro, para conseguir tan alto fin, ¿qué importan unos
cuantos muertos?

–Si Bush ocupa Iraq es por un bien, claro.

–Claro: a Bush le mueve también la tentación del bien. No es conservador,
¡es neofundamentalista!: quiere que el bien (que para él es la democracia)
sea impuesto a la fuerza.

–¿Y acaso no es la democracia un bien?

–Lo es, pero si es impuesto mediante la fuerza y la violencia, se
malbarata. ¡La libertad no se impone!: es muy contradictorio.

–Ya lo intentó Napoleón en España y...

–Y se topó con que los españoles preferían un rey absoluto suyo a una
libertad impuesta por un ejército foráneo. Los asesores de Bush deberían
haber recordado esa vieja lección...

–¿Deberían irse de Iraq los americanos?

–Ahora ya no, porque la anarquía es peor incluso que la tiranía. La
solución es promover un verdadero gobierno nacional iraquí.

–¿Y qué pinta Europa en este panorama?

–Muy poco, mientras no se unan sus gobiernos y formen al fin un ejército
europeo.

–¿Con qué objetivos?

–Para ser potencia, una “potencia tranquila”, y ya no para actuar como en
la era colonial. Dejemos de querer el paraíso en la Tierra y conformémonos
con evitar el infierno: es menos ambicioso... pero más sensato.

–¿Equivale eso a ser pacifista, o no?

–No. Una Europa pacifista dejó el camino expedito a Hitler: ¡los pacifistas
fueron responsables de la Segunda Guerra Mundial!

–¿Qué le diría usted a Bush?

–“Mi reino no es de este mundo”, dijo Jesús: buscar el paraíso aquí ¡es
anticristiano!


Es la desgraciada historia de todas las guerras, desde el Peloponeso hasta Iraq, con tanta frecuencia en el mismo amplio espacio territorial mediterráneo. Son las guerras que aspiran al bien de los demás, son las víctimas de la aspiración al bien, mucho más numerosas que las de la aspiración al mal. Esta tentación, como señala Todorov, consiste en percibirse uno mismo como una encarnación del bien y desear imponerlo por la fuerza a los demás. Es un desastre.

9 comentaris:

Jordi Roca ha dit...

Gerard, Gerard, Gerard, que t'acabaràs fent del PP!

He acceptat el teu repte:

http://www.jordiroca.com/politica/2007/09/que-hem-fet-malament/

Gerard Castells ha dit...

Tot i que no sé mai on me portarà la vida, ja t'ho dic ara que al PP dificilment, potser algun dia se'm presenta Hernández Mancha en somnis i me diu: "Gerard perquè em persegueixes?" A dia d'avui el partit amb el qual me trobo més proper és ERC. El dia que deixem de ser independentistes, d'esquerres i d'àmbit català i assemblearis aquell dia ja no me sentiré identificat amb ERC i segurament me n'anirè cap a casa, però treballant per un Estat català i una societat justa en altres àmbits.

Però el PP no, perquè teniu un concepte massa radical de la llibertat, i això un d'esquerres no ho pot tolerar.;-)

Jordi Roca ha dit...

Que tinc "un concepte massa radical de la llibertat" és la cosa més bonica que m'han dit mai.

Què fas per sopar?

;-)

Gerard Castells ha dit...

Però aquesta visió de l'encarnació del bé la tenen tant els liberals del PP com els comunsites, socialistes, anarquistes o socialdemòcrates. Des de el moment en què algú creu que la seva idea és la "verdadera" com si d'una religió es tractés, i no veu que potser no està del tot en el cert, no veus la veritat que hi pot haver en l'altre, estem perduts, i ull! no parlo de relativisme moral, parlo de dialoguar, enraonar...potser sí que últimament estic molt filosòfic...

CLD ha dit...

La democracia no se puede imponer, pero sí se pueden remover las dictaduras que impiden que surja. En realidad, si la guerra de Iraq ha valido la pena o no, lo sabremos dentro de unos años, viendo cómo se vive en Iraq. Ahora todos, partidarios y detractores, hablamos por hablar, como si los resultados tuvieran que ser inmediatos.

Hurtis ha dit...

Gerard,

La diferència està en que l´esquerra per governar amb les seves idees imposa coses; en canvi, la dreta liberal... doncs el que fa és donar Llibertat a la societat per que faci allò que cadascú vulgui. Senzill, oi?

catalunya.ffw ha dit...

Vaig tenir la sort de poder ser en una confer�ncia de l'Zvetan Todorov a la New School de NYC fa cinc anys. La distinci� que fa entre una pol�tica del b� i la pol�tica de la bondat que ens cal �s brillant i molt necess�ria.

Fins aviat,
Marc
www.catalunyafastforward.blogspot.com

Eduard d'Herois ha dit...

Collons, Hurtis,

La grans llibertat que ens encadena com a poble i que no ens deixa copetir amb les nostres seleccions.

Clara ha dit...

Una gran persona. Jo el vaig veure a Barcelona, al CCB, fa uns sis mesos. Bona entrada.